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El crecimiento se desacelera, pero la economía sigue siendo dinámica

3 julio, 2018

Después de la tasa de crecimiento trimestral del PIB más baja desde el último trimestre de 2014, en el segundo trimestre, las cifras iniciales para el tercer trimestre también son decepcionantes. Esto es una prueba más de la ralentización de la economía española.

El índice de directores de compras (PMI) del sector servicios -un estudio de las empresas sobre sus opiniones acerca de la economía- descendió bruscamente de 55,4 en junio a 52,6 en julio, el nivel más bajo desde noviembre de 2013. En el caso del PMI manufacturero, la caída fue menos pronunciada (de 53,4 en junio a 52,9 en julio), pero el indicador ha seguido una tendencia descendente desde marzo de 2018. Todo esto muestra más pruebas de una desaceleración de la economía.

La semana pasada, las cifras preliminares mostraron que la economía española creció un 0,6% trimestre tras trimestre (QoQ) en el segundo trimestre de 2018, comparado con el 0,7% del primer trimestre. Desde el cuarto trimestre de 2014, la economía se ha expandido por lo menos un 0,7% QoQ. Esta extraordinaria carrera ha terminado. Se esperaba una desaceleración en el segundo trimestre, ya que los índices de directores de programas disminuyeron. Las ventas al por menor también se vieron afectadas y esto se reflejó en un crecimiento más lento del consumo de los hogares (0,2% QoQ frente al 0,7% del primer trimestre).

En términos interanuales, la economía creció un 2,7% en el segundo trimestre, frente al 3,0% del trimestre anterior. La contribución de la demanda interna fue de 2,9 p.p., 0,1 p.p. superior a la del trimestre anterior. La demanda externa tuvo una contribución negativa de 0,2 puntos porcentuales en comparación con la contribución de +0,2 puntos porcentuales anterior. Sin embargo, dada la moderada desaceleración en la zona euro, esto no es sorprendente.

Dicho esto, creemos que la economía española sigue en buena forma. El fuerte mercado laboral, por ejemplo, seguirá apoyando el consumo. El turismo también continúa apoyando la economía, con un número ligeramente mayor de turistas internacionales que ingresan al país en los primeros seis meses del año en comparación con el mismo período del año pasado. No obstante, prevemos que la economía se desacelerará un poco más en los próximos trimestres. Dados los extraordinarios resultados de años anteriores (por encima del 3% de crecimiento anual desde 2015), esto no debe considerarse un signo de problemas. Para 2018 en su conjunto, prevemos una tasa de crecimiento decente del 2,6%.